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Una ensalada fresca y crujiente que gana popularidad en Argentina. Ideal para acompañar asados, hamburguesas y platos rápidos con un toque ligero.
La ensalada coleslaw, un clásico de la cocina estadounidense y europea, está ganando terreno en la gastronomía argentina. Con su combinación de repollo crocante y aderezo cremoso, esta guarnición se adapta perfectamente a parrilladas, hamburguesas y comidas rápidas, sumando frescura y sabor a cualquier plato.
Su sencillez y versatilidad la convierten en una opción popular tanto en restaurantes como en el hogar.
El nombre "coleslaw" proviene del holandés "koolsla", que significa "ensalada de repollo". Se cree que esta receta se originó en los Países Bajos y fue llevada a Estados Unidos por inmigrantes europeos en el siglo XVIII. Con el tiempo, la ensalada evolucionó y adoptó variaciones según la región. Actualmente, es un acompañamiento infaltable en barbacoas y comidas rápidas en Norteamérica y Europa.
Si bien la ensalada coleslaw no es un clásico argentino, ha encontrado su lugar en la gastronomía local. Restaurantes de comida rápida y parrillas gourmet la han incorporado en sus menúes, ya sea como guarnición o como relleno de sándwiches y hamburguesas. Su mezcla de ingredientes crujientes y su aderezo equilibrado la convierten en una opción refrescante y deliciosa, ideal para contrarrestar comidas más grasas o pesadas.
La coleslaw no solo es deliciosa, sino que también aporta numerosos beneficios para la salud. Su ingrediente principal, el repollo, es rico en fibra, vitamina C y antioxidantes. La zanahoria, que también forma parte de la receta, aporta betacarotenos y mejora la salud ocular. Si bien el aderezo tradicional suele incluir mayonesa, se pueden hacer versiones más livianas con yogur o vinagreta para reducir el contenido calórico.
Para preparar una coleslaw casera, se necesitan pocos ingredientes y el procedimiento es muy sencillo.
Ingredientes
1/2 repollo blanco o morado
1 zanahoria mediana
1/2 cebolla morada (opcional)
100 g de mayonesa
2 cucharadas de vinagre de manzana
1 cucharada de azúcar
1 cucharadita de mostaza
Sal y pimienta al gusto
Desarrollo
Lavar bien las verduras.
Cortar el repollo en tiras finas y rallar la zanahoria.
Si se usa cebolla, cortarla en juliana muy fina.
En un bol grande, mezclar la mayonesa, el vinagre, el azúcar, la mostaza, la sal y la pimienta.
Incorporar las verduras al aderezo y mezclar bien.
Dejar reposar en la heladera por al menos 30 minutos antes de servir para intensificar los sabores.
La coleslaw permite muchas variantes según los gustos y necesidades de cada comensal. Para una versión más ligera, se puede sustituir la mayonesa por yogur natural o una mezcla de yogur y mostaza. También se pueden añadir ingredientes como manzana rallada para un toque dulce o frutos secos para un extra de crocantez.
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