En este artículo, nos referimos al truco que conlleva ponerle un ingrediente secreto a la salsa de tomate.
El bicarbonato de sodio -compuesto sólido cristalino de color blanco soluble en agua- se emplea como aditivo leudante en diversos productos de panadería así como también en la producción de gaseosas. En este artículo, te contamos por qué es conveniente ponerle bicarbonato a la salsa de tomate y para qué sirve este truco.
Lo cierto es que el uso del bicarbonato de sodio es uno de los secretos mejor guardados de los chefs. Y es que se trata de un verdadero truco a la hora de preparar una salsa de tomate para chuparse los dedos. ¿Qué lo hace tan necesario?
El uso del bicarbonato de sodio en la salsa de tomate mejora su sabor y además proporciona beneficios destacados como los de neutralizar la acidez; resaltar el dulzor natural; mejorar la textura y ahorrar tiempo en la cocción.
Según los especialistas, el bicarbonato de sodio, un compuesto alcalino, actúa como un neutralizante natural al reaccionar con los ácidos del tomate, reduciendo de este modo su intensidad y equilibrando el sabor. Esta reacción química libera dióxido de carbono, lo que también puede suavizar la consistencia de la salsa.
Eso sí: los chefs recomiendan que al bicarbonato de sodio hay que usarlo con moderación para no alterar el perfil original del tomate, explican los especialistas en las artes culinarias. Por otra parte, este ingrediente económico y fácil de encontrar puede ser una alternativa saludable al azúcar, que muchos usan para contrarrestar la acidez, pero que suma calorías innecesarias.
Estos son los principales beneficios que otorga el bicarbonato de sodio en la salsa de tomate:
A continuación, presentamos una guía en la que se indica cómo y en qué instancia de la cocción es oportuno utilizar el bicarbonato de sodio en la salsa de tomate: