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La imperdible torta de manzana con solo 20 cucharadas: queda siempre húmeda y esponjosa

Con esta receta se puede lograr una preparación fácil, rica y húmeda. La clave: respetar las medidas de los ingredientes para que la torta salga perfecta.

Ya sea como postre después de la comida o para acompañar el café o el mate de la tarde luego de una reunión familiar o de amigos, la torta de manzana aparece como un clásico reconfortante. Y con la receta que compartió Paulina Cocina, se puede lograr una preparación fácil, rica y húmeda.

Como sucede en las recetas de tortas con frutas, requiere menos azúcar ya que el jugo de las manzanas aporta el dulzor húmedo al bizcocho. “Es saludable y con más fibra. Todo lo que está bien”, destacó la influencer gastronómica. Además, al llevar muy pocos ingredientes, se convierte en una opción económica.

Los ingredientes para preparar la torta de manzana de 20 cucharadas

Para llevar a cabo esta receta, serán necesarios los siguientes productos con sus respectivas medidas:

  • 20 cucharadas de leche
  • 20 cucharadas de harina leudante (o harina común + polvo de hornear).
  • 20 cucharadas de azúcar
  • 20 cucharadas de aceite
  • 2 manzanas
  • 2 huevos
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Este postre es ideal para acompañar el mate o el café de la merienda.

Paso a paso, cómo hacer la torta de manzana en casa

Aunque la fórmula usa medidas sencillas y repetitivas -cantidad igual de líquidos y sólidos- el secreto está en el orden y la técnica al mezclar. La preparación consiste en estos pasos:

  • Preparar las manzanas: pelar las manzanas, quitarles el corazón y cortar en cubos pequeños o láminas finas según la textura que se prefiera en la torta. Si se utilizan cubos, la fruta quedará repartida en la miga; si se usan láminas, se observarán piezas en la superficie después del horneado. Para evitar que se oxiden mientras se prepara la mezcla, se pueden rociar con unas gotas de jugo de limón.
  • Batir los huevos y el azúcar: en un bowl amplio, colocar los huevos y el azúcar. Revolver con batidor manual o eléctrico hasta que la mezcla aclare y aumente ligeramente su volumen; esto incorporará aire que contribuirá a una miga más esponjosa. El punto no necesita ser rígido, pero debe notarse una textura más ligera y homogénea.
  • Incorporar los líquidos: agregar el aceite y la leche a la preparación de huevos y azúcar. Mezclar hasta integrar completamente. La emulsión entre huevos, aceite y leche facilitará la unión con los ingredientes secos y dará una textura húmeda y suave a la torta.
  • Añadir los secos tamizados: tamizar la harina leudante sobre la mezcla líquida en dos o tres tandas, mezclando suavemente con una espátula o cuchara de madera. Mezclar con movimientos envolventes para no desinflar la mezcla: la idea es integrar sin batir en exceso.
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Esta receta es saludable, ya que suma dulzor natural y es rica en fibra.

  • Incorporar la manzana: añadir los trozos o láminas de manzana a la masa. Si se optó por cubos, mezclar suavemente para que se distribuyan. Si se prefieren las láminas, se pueden reservar algunas para acomodarlas encima antes de hornear y lograr una presentación más vistosa. Para un toque aromático, mezclar una cucharadita de canela en polvo con la masa o espolvorearla sobre las manzanas en la superficie.
  • Verter en el molde: colocar la masa en el molde previamente engrasado con manteca o recubierto con papel vegetal, alisando la superficie con la espátula. Para un acabado crujiente, se puede esparcir un poco de azúcar por encima o una mezcla de azúcar y canela.
  • Horneado: llevar el molde al horno precalentado a 180° y cocinar durante aproximadamente 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro este salga limpio o con unas pocas migas húmedas. El tiempo exacto dependerá del horno y del tamaño del molde. Es importante prestarle atención a la superficie hacia el final de la cocción para evitar que se dore en exceso.
  • Enfriado y desmoldado: retirar la torta del horno y dejar reposar sobre una rejilla durante unos 10 minutos antes de desmoldar. Este reposo breve permite que la miga se asiente y facilita el desmoldado sin romper la pieza.

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