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Una receta fácil de una comida deliciosa. Huevo, queso y espárragos de estación. Omelette esponjoso y sabroso.
En una época donde la alimentación equilibrada cobra cada vez más importancia, encontrar platos que no solo sean sabrosos, sino también nutritivos, es clave para mantener un estilo de vida saludable. El omelette de espárragos y queso se presenta como una opción ideal que une lo mejor de ambos mundos: comer rico y bien. Además, al aprovechar la estacionalidad de los espárragos, este plato no solo es fresco, sino también sostenible.
El espárrago es una verdura de primavera, lo que significa que su mejor momento de cosecha y sabor ocurre entre los meses de septiembre y noviembre en el hemisferio sur. Consumir vegetales de temporada no solo asegura un sabor más intenso y natural, sino que también es una manera de cuidar el medio ambiente. Al optar por productos en su época de recolección, se evita el uso excesivo de energía en su producción y transporte.
Los espárragos son conocidos por ser bajos en calorías y ricos en nutrientes. Entre sus principales beneficios, destacan su alto contenido en fibra, que ayuda a la digestión y al control del peso, y su aporte de vitaminas como la K, esencial para la salud ósea, y la C, que refuerza el sistema inmunológico. Además, son una fuente natural de antioxidantes que combaten el envejecimiento celular.
Ingredientes:
3 huevos
puñado de espárragos (yo usé tres unidades)
queso cremoso
manteca
sal
aceite
pimienta
Desarrollo
lavar bien, cortar la parte dura y blanca (si los doblas se parten solos por ahí). Cortarlos a lo largo y luego picarlos chiquitos. En una sartén poner un poquito de manteca y un chorrito de aceite para que no se queme. Cuando se derrite sumar los espárragos cortados y removerlos cada tanto. Dejar 5 minutos a fuego medio sin que se quemen. Cuando estén tiernos sacar y reservar.
Batir tres huevos, agregar sal y pimienta.
En otra sartén con un poco de manteca o en la misma sartén que usaron (pueden pasarle una servilleta o dejarla como estaba) cocinar el omelette.
Tirar el huevo y cubrir toda la superficie. Cuando comience a coagularse ir despegando de a poco los bordes con una espátula. Cuando se vaya cociendo agregar los espárragos y el queso. Plegar a la mitad, cocinar un ratito y luego dar vuelta. Moverlo lo menos posible chequeando que no se queme ni se pegue. Retirar y disfrutar!!!
Los espárragos son una verdura fascinante, llena de historia y curiosidades que la convierten en un alimento único. A continuación, algunas curiosidades interesantes sobre los espárragos:
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