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Pan casero sin harina: la receta fácil que se hace solo en 15 minutos y con 3 ingredientes

Sorprendete con esta receta de pan casero que se hace en 15 minutos y requiere tan solo 3 ingredientes. Una opción sin harina para simplificar tu cocina y tu día a día.

Hacer pan casero tiene varias ventajas. Una de ellas es la posibilidad de utilizar una receta saludable que no requiere harina, ideal para aquellas personas intolerantes al gluten o que siguen una dieta sin carbohidratos. Otro de los puntos fuertes de esta preparación es que necesita muy pocos ingredientes y está lista en apenas 15 minutos.

Lejos de ser una masa tradicional de levado y amasado, esta receta sustituye la harina por leche en polvo, lo que le aporta una consistencia aireada y liviana. Y aprovecha la estructura que ofrecen los huevos y el polvo para hornear. El resultado es una pieza de pan sencilla, con textura esponjosa y lista para acompañar desayunos o meriendas en muy poco tiempo.

Los ingredientes para la receta de pan sin harina

Esta preparación requiere pocos ingredientes que habitualmente están en todas las alacenas:

  • 2 huevos
  • 14 cucharadas de leche en polvo
  • 1/2 cucharadita de polvo para hornear
  • Sal a gusto
  • Opcional: semillas a elección para colocar por encima
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Este pan casero se hace en apenas 15 minutos y con muy pocos ingredientes.

La combinación de huevos y leche en polvo aporta proteína y estructura; el polvo para hornear introduce el gas necesario para que la mezcla esponje; y la sal realza el sabor. Si se desea, se pueden sumar semillas como sésamo, lino, chía o girasol para añadir textura y un plus nutritivo.

Paso a paso, cómo hacer pan casero sin harina

  • Romper y batir los huevos: en un recipiente amplio, romper los huevos y batirlos con un tenedor o batidor de mano hasta que obtener una mezcla homogénea y ligeramente espumosa. Este batido inicial ayuda a incorporar aire y favorece la esponjosidad.
  • Incorporar la leche en polvo: a los huevos batidos, añadir la leche en polvo. Mezclar enérgicamente hasta eliminar grumos y lograr una masa sin grumos visibles. La leche en polvo actuará como componente seco que dará cuerpo a la mezcla.
  • Añadir el polvo para hornear: agregar la media cucharadita de polvo para hornear y mezclar con movimientos envolventes para distribuirlo de manera pareja. Este paso es clave: el polvo para hornear generará el gas que hará que el pan aumente su volumen en pocos minutos.
  • Sal al gusto: sazonar con sal según la preferencia. Una pizca o la cantidad que cada persona acostumbre es suficiente para realzar los sabores.
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El pan casero hecho con las propias manos es una delicia.

  • Llevar al molde: verter la preparación en un molde grande o en varios moldes pequeños, según la preferencia. Deben estar engrasados previamente y es importante asegurarse que tenga la capacidad suficiente para que la mezcla suba sin desbordarse.
  • Sumar las semillas: si se elige incorporar semillas, colocarlas en este punto por sobre la mezcla ya en el molde. Sobre la superficie, aportan textura y un acabado visual atractivo.
  • Cocinar: llevar al horno precalentado a 180°C durante aproximadamente 15 minutos, hasta que los pancitos estén dorados y firmes al tacto.
  • Desmoldado y servicio: retirar y dejar reposar entre dos y tres minutos antes de desmoldar. Cortar en rebanadas o abrirlo para untar manteca, queso crema o lo que se prefiera.

Qué preparaciones se pueden hacer con el pan casero sin harina

El sabor neutro de este pan casero permite utilizarlo en distintas preparaciones. Algunas opciones son:

  • Tostadas: su textura suave genera que sea ideal para dorar en una plancha y sumar mermelada, palta, huevo o queso crema.
  • Sándwiches: al ser firme pero ligero, permite armar rellenos con vegetales frescos, pollo o carnes magras sin que la estructura se desarme.
  • Acompañamiento de comidas: es una alternativa excelente para escoltar platos principales, especialmente para quienes no desean consumir harinas refinadas en el almuerzo o la cena.
  • Bruschettas saladas: se puede utilizar como base para aperitivos con tomate, albahaca y aceite de oliva, aprovechando su versatilidad para lo salado.
  • Meriendas dulces: si bien la masa lleva una pizca de sal, su sabor neutro permite combinarlo perfectamente con mermeladas sin azúcar o frutas frescas.

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