Un plato bien argentino, simple y contundente. Pollo al horno con papas, al estilo Doña Petrona y algunos tips para romperla.
Hablar de Doña Petrona es hablar de la cocina argentina. Referencia obligada, figura central de la gastronomía del siglo XX, autora de un libro que se sigue consultando generación tras generación.
Su pollo al horno con papas no es solo una receta: es una forma de cocinar. Detallista, precisa, con pasos pensados para lograr un resultado sabroso y bien hecho. Una cocina que no corría, que se tomaba su tiempo. Y en ese tiempo, aparecía la magia.
1 pollo entero, limpio
100 g de panceta
2 cucharadas de manteca
2 cucharadas de aceite
3 dientes de ajo
jugo de 1 limón
sal
pimienta
1 kg de papas
1 cebolla
caldo o vino blanco c/n
perejil picado
Limpiar bien el pollo, secarlo y hacer pequeños cortes en la pechuga y los muslos para que absorba mejor los sabores.
En un bowl mezclar la manteca pomada, el aceite, el ajo picado, sal, pimienta y el jugo de limón. Untar el pollo por completo, por dentro y por fuera, y dejar reposar unos minutos.
Si se quiere un plus, colocar fetas de panceta dentro de los cortes: aporta sabor y mantiene la carne jugosa durante la cocción.
Pelar las papas y cortarlas en rodajas. Hacer lo mismo con la cebolla. Distribuir todo en una fuente para horno con un poco de aceite, sal y pimienta. Colocar el pollo encima y espolvorear con perejil.
Llevar a horno medio durante aproximadamente una hora y cuarto. Durante la cocción, ir hidratando con caldo o vino blanco y dar vuelta el pollo a mitad de tiempo para lograr un dorado parejo.
El pollo al horno con papas sigue siendo ese plato que resuelve todo: rendidor, sabroso y perfecto para el invierno. Una receta que atraviesa generaciones y que, cada vez que vuelve a la mesa, confirma por qué nunca dejó de estar vigente.