Son un poco trabajosas de hacer. Pero un domingo de invierno en Neuquén, con música, una copa de vino y tiempo, no hay mejor plan que empanadas caseras.
Receta imperdible de empanadas de carne.
Para el relleno (24 empanadas)
- 700 g de carne magra (nalga o cuadrada) cortada en cubos de 5 mm
- 3 cebollas grandes
- 2 cebollas de verdeo
- 3 huevos duros picados
- 100 g de aceitunas verdes descarozadas
- 100 g de pasas de uva (opcional)
- 2 cucharaditas de pimentón dulce
- 1 cucharadita de comino
- Ají molido a gusto
- Sal, pimienta y aceite
Para la masa (o usá tapas compradas)
- 500 g de harina 0000
- 200 ml de agua tibia
- 100 g de grasa de pella o manteca
- 1 cucharadita de sal
Empanada de carne cortada a cuchillo.
La preparación, paso a paso
- El relleno se hace el día anterior: pochás la cebolla picada fina en aceite a fuego lento hasta que esté muy transparente y dulce, unos 15 minutos. Agregás la carne en cubos y cocinás a fuego medio hasta que cambie de color pero sin secarla del todo. Condimentás con pimentón, comino, ají molido, sal y pimienta. Retirás del fuego, incorporás los huevos duros, las aceitunas en rodajas y las pasas. Dejás enfriar completamente y guardás en la heladera hasta el día siguiente.
- Para la masa: mezclás la harina con la sal. Incorporás la grasa o manteca fría en cubos y la integrás con las manos hasta que la harina quede arenosa. Agregás el agua tibia de a poco hasta formar una masa suave. Amasás 5 minutos, envolvés en film y dejás descansar 30 minutos.
- Estirás la masa bien fina, de unos 2 mm. Cortás discos de 12-13 cm con un cortante o con un plato.
- Ponés el relleno frío en el centro de cada disco, sin llenarlo de más: una cucharada generosa alcanza. Mojás el borde con agua, cerrás por la mitad y repasás el borde con los dedos. Hacés el repulgue: doblás y retorcés el borde cada 1 cm formando una cadena. Con práctica queda perfecto.
- Para hornear: pintás con huevo batido y horneás a 220°C durante 15-18 minutos hasta que estén bien doradas.
- Para freír: en aceite bien caliente a 180°C, de a pocas, 3-4 minutos por lado hasta que estén doradas. Escurrís sobre papel absorbente.
Tips que marcan la diferencia
- El relleno frío es fundamental: si lo ponés caliente la masa se ablanda y las empanadas se rompen. Siempre frío, siempre del día anterior.
- La carne cortada a cuchillo vs molida: la diferencia en textura y jugosidad es enorme. Vale el esfuerzo extra de cortarla.
- El repulgue lleva práctica: si no te sale, simplemente apretás el borde con un tenedor. Quedan igual de ricas aunque menos vistosas.
- Congelá crudas: una vez armadas, las freezás en bandeja y después las pasás a una bolsa. Se hornean directas del freezer a 200°C, 25-30 minutos.
Jugo y textura en la empanadas, siempre.
Para acompañar
Con chimichurri casero o salsa criolla. Con un vino tinto joven o una cerveza bien fría según el gusto de cada uno.
Las empanadas son de esas recetas que mejoran con la práctica. La primera tanda sale bien. La décima sale perfecta. Y en invierno, con el horno caliente y la casa llena de ese olor, no hay mejor plan que ese.