Acompaña carnes o sándwiches. Fácil de hacer, su textura cremosa y el crocante de los vegetales la hacen irresistible.
La ensalada Coleslaw se dice que existe desde el imperio romano. Con el avance del tiempo y la modernidad la configuración de esta ensalada fue mutando. En Inglaterra durante la segunda mitad del siglo XVIII se utilizaba la denominación “cold slaw" para referirse a esta comida.
Luego se introdujo en Estados Unidos bajo la denominación “coleslaw" y no solo su nombre, sino también parte de su receta original cambió. La modernidad trajo más mayonesa y menos vinagreta y los americanos la adoptaron como una de sus guarniciones saladas favoritas. Ideal para acompañar un sandwich, dentro o fuera de sus panes.
La coleslaw es fácil de hacer, rica y puede aguantar hasta 8 horas antes de comerse. Se recomienda consumirla apenas se elabora ya que los líquidos que larga el repollo la pueden desdibujar.
Un mix de vinagres y mayonesa. En este caso utilicé solo repollo blanco (lleva también morado o no) cortado fino y zanahoria que ya tenía cortadas para otra cosa. Crema, mayonesa, vinagre, azúcar, sal y pimienta.
Ingredientes:
Procedimiento: