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Receta: Tarta de verduras otoñales: crocante por fuera, cremosa por dentro

Una receta de tarta vegetariana con zapallo, puerro y queso azul que convierte cualquier cena fría en un momento especial.

Hay dos maneras de hacer tartas. Las que se hacen rápido con tapa de hojaldre comprada y las que te tomás el tiempo de hacerlas bien, con masa propia, con verduras de estación, con ese olor a horno que llena la casa y hace que todo el mundo aparezca en la cocina a preguntar cuándo está lista.

Esta es de las segundas. Y aunque tiene unos cuantos pasos, ninguno es difícil. Lo que sí requiere es un poco de paciencia y ganas de cocinar con tranquilidad. El resultado vale cada minuto.

Ideal para una cena de mitad de semana, para llevar a una reunión o para tener en la heladera y comer fría al día siguiente. Spoiler: fría también está increíble.

Ingredientes para la masa (para un molde de 26 cm)

  • 250 g de harina 0000
  • 125 g de manteca fría en cubos
  • 1 huevo
  • 3 cucharadas de agua fría
  • 1 pizca de sal

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Tarta deliciosa y vegetariana, una receta casera muy rica.

Ingredientes para el relleno

  • 400 g de zapallo anco
  • 2 puerros medianos
  • 1 cebolla morada
  • 200 g de queso azul (o queso de cabra si preferís algo más suave)
  • 3 huevos
  • 200 ml de crema de leche
  • 50 g de nueces
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal, pimienta negra y nuez moscada
  • Romero fresco (opcional pero recomendado)

La preparación, paso a paso

  • Empezá por la masa: mezclá la harina con la sal, incorporá la manteca fría con los dedos o en procesadora hasta obtener una textura arenosa. Agregá el huevo y el agua de a poco hasta que se una. No la trabajes de más. Envolvé en film y llevá a la heladera 30 minutos.
  • Mientras tanto, pelá el zapallo y cortalo en cubos de 2 cm. Saltealo en una sartén con aceite de oliva a fuego medio hasta que esté dorado por fuera y tierno por dentro, unos 12-15 minutos. Reservá.
  • En la misma sartén, pochá el puerro y la cebolla morada en rodajas finas con un chorrito más de aceite. A fuego bajo, con paciencia, hasta que queden bien transparentes y dulces. Unos 10 minutos.
  • Precalentá el horno a 180°C. Estirá la masa sobre superficie enharinada y forrá un molde de tarta de 26 cm. Pinchá el fondo con un tenedor, cubrí con papel manteca y porotos secos o arroz (para cocción ciega). Horneá 15 minutos.
  • Retirá el papel y los porotos, volvé la masa al horno 5 minutos más hasta que esté apenas dorada. Sacala y dejá enfriar un poco.
  • Batí los huevos con la crema, sal, pimienta y nuez moscada. Distribuí el puerro y la cebolla sobre la masa, luego el zapallo. Desmenuzá el queso azul por encima, agregá las nueces picadas groseramente y vertí la mezcla de huevos y crema.
  • Decorá con ramitas de romero fresco y horneá a 180°C por 30-35 minutos, hasta que el relleno esté firme y la superficie levemente dorada. Dejá reposar 10 minutos antes de cortar.
tarta

Tarta vegetariana, ideal para los días frescos.

Tips para que salga perfecta

  • La masa fría es clave: si la manteca se calienta, la masa pierde esa textura quebrada que la hace especial. Si hace calor, no dudes en meter todo en la heladera entre paso y paso.
  • El queso azul es intenso: si vas a servirla a personas que no lo conocen, arrancá con la mitad de la cantidad y completá con queso crema. Queda igual de rico.
  • Las nueces no son decoración: aportan textura y un amargor que equilibra el dulce del zapallo. No las omitas.
  • Se puede hacer el día anterior: de hecho, al día siguiente está mejor. Recalentá en horno a 160°C por 10 minutos.

Para servir

Con una ensalada verde simple —rúcula, peras y un chorrito de aceto— es todo lo que necesitás. Un vino blanco torrontés o un rosado neuquino la acompaña de maravilla.

Si querés hacerla vegana, reemplazá los huevos por 3 cucharadas de almidón de maíz disuelto en 200 ml de leche vegetal, y el queso por uno vegano o simplemente por más nueces y levadura nutricional. El resultado es diferente pero igual de satisfactorio.

El otoño en Neuquén tiene esa cosa de obligarte a quedarte adentro, a prender el horno, a tomarte el tiempo. Esta tarta es exactamente eso: una excusa para cocinar despacio y comer bien.

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