Con verduras, queso y mucho sabor, el zapallo cabutia relleno es una comida rendidora, económica y perfecta para el invierno.
El zapallo cabutia relleno es uno de esos platos que aparecen apenas baja la temperatura. Reconfortante, económico y muy versátil, combina el dulzor natural del zapallo con rellenos que pueden adaptarse a lo que haya en la heladera. Quesos, verduras, arroz, carne o legumbres: casi todo funciona dentro de esta especie de “cazuela natural” que se cocina lentamente en el horno y concentra muchísimo sabor.
El cabutia —también conocido como tetsukabuto— se caracteriza por su pulpa intensa, firme y levemente dulce. En Argentina se convirtió en uno de los zapallos más utilizados para preparaciones al horno porque mantiene bien su estructura y, al cocinarse, desarrolla una textura cremosa ideal para rellenos. Además, tiene un importante valor nutricional gracias a su aporte de vitaminas, minerales y fibra.
La gran ventaja de esta receta es que permite improvisar y aprovechar ingredientes disponibles en casa. Hay versiones vegetarianas cargadas de verduras y queso, otras con pollo, carne picada o panceta, e incluso variantes con granos y legumbres. En todos los casos, el horno hace buena parte del trabajo y transforma al zapallo en el recipiente perfecto para una comida abundante y muy sabrosa.
Lavar bien el zapallo y llevarlo entero al horno precalentado durante aproximadamente una hora. A mitad de cocción conviene darlo vuelta para que se cocine de manera pareja. El objetivo es que quede tierno pero sin perder firmeza.
Mientras tanto, preparar el relleno. En una sartén con un poco de aceite rehogar cebolla, morrones y zanahoria picados. Cuando comiencen a dorarse, agregar el choclo y cocinar hasta que las verduras estén tiernas. Condimentar con sal, pimienta, comino y pimentón.
Una vez cocido el zapallo, retirar del horno y cortar una tapa en la parte superior con cuidado. Sacar las semillas y ahuecar parte de la pulpa con una cuchara, dejando un borde de aproximadamente dos centímetros para que mantenga su forma.
Mezclar la pulpa extraída con las verduras salteadas y parte del queso rallado. Luego rellenar nuevamente el zapallo alternando capas de preparación y trozos de queso cremoso para que quede bien fundente. Terminar con más queso rallado por encima y volver al horno unos 15 minutos hasta gratinar.
Al servir, sumar verdeo fresco, perejil o algunas hierbas aromáticas para darle más frescura. El resultado es un plato caliente, cremoso y muy rendidor, ideal para compartir en días fríos.