{# #} {# #}
Este lunes 11 de abril se cumple un año sin la presencia del periodista Mauro Viale, quien murió por coronavirus a los 73 años, tras permanecer internado en el Sanatorio Los Arcos, del barrio porteño de Palermo.
La terrible e inesperada noticia de su muerte generó repercusión en todos los medios de comunicación y redes sociales, lo que dejó en evidencia cuán querido era en el ambiente profesional y personal.
Los síntomas de la enfermedad que paralizó al mundo entero aparecieron dos días después de que Viale reciba la primera dosis contra el coronavirus. Ante esto, fue ingresado al sanatorio debido a una neumonía. En un principio estuvo en terapia intensiva y luego pasó a una sala común, donde de manera repentina, sufrió una descompensación cardíaca y falleció.
Leonor Viale, esposa del periodista, habló la semana pasada y contó cuál fue el último pedido de su marido antes de morir: "Ese domingo, a las dos de la tarde, mandó un último audio en el que me pidió las gotas de los ojos y su medicación porque tenía una arritmia. Jony (su hijo) le llevó eso, ropa y unos regalos. Se lo dejó a las enfermeras porque no podía entrar. Y bueno, pasó lo que pasó".
En la mañana de este domingo tuvo lugar una ceremonia íntima en el cementerio israelita de La Tablada, la cual debe hacerse cuando se cumple un año de la muerte de una persona, a modo de cerrar un duelo, de acuerdo a lo señalado por la religión.
“No hay más que amor porque, evidentemente, hubo amor, admiración, entrega, enseñanza de este gran maestro. Le estoy haciendo un pequeño homenaje a un grande”, expresó Leonor.
En relación a los hijos de Mauro, Jonathan e Ivanna, Leonor señaló que viven el duelo de una manera diferente y que todavía les cuesta asumir que su padre ya no está más. Aun así, manifiesta que el tiempo de cada uno es respetable y que lo asumirán cuando sea necesario.
Por último, sostuvo: “Él vivía para entregar su alma a la profesión, vivía para las cámaras. Era un hombre que profesionalmente creció como creció por toda esa devoción, ese amor devoto que él tenía por el trabajo”.