Irak.- Los metieron en jaulas, los rociaron con nafta y les tiraron un fósforo. Así de simple, así de cruel, una docena de personas fue asesinada, hombres, mujeres y hasta niños, que fueron quemados vivos por miembros del Estado Islámico en el centro este de la ciudad iraquí de Huwayja, bastión de resistencia yihadista entre Kirkuk y el río Tigris. Según la policía local, entre estas personas -que eran civiles- se encontraba una familia de cuatro miembros y un predicador, Abu Qutaiba, quien el viernes pasado insinuó en un sermón que el líder del grupo terrorista, Abu Bakr al Baghdadi, había muerto en un ataque de la aviación rusa.
Estas 12 personas habían sido capturadas cuando escapaban de la zona, mientras intentaban llegar a la región de Al Elm. Al momento de la ejecución, los yihadistas les ataron las manos a sus víctimas antes de meterlas en las jaulas e incendiarlas delante de todos, a modo ejemplo de represalia para quienes traten de huir.
En Mosul, en tanto, fuerzas del Estado Islámico acorraladas intentan contraatacar enviando atacantes suicidas -incluyendo varias mujeres- que se esconden entre los civiles que huyen de la ciudad y se detonan. En estos atentados, al menos un soldado iraquí murió y otros dos resultaron heridos ayer, según informó el Ejército de Irak. Esto ocurrió un día después de que un hombre disfrazado de mujer matara a 14 personas en un campamento de desplazados en la occidental provincia de Al Anbar.
Recuperaron un hospital
Las Fuerzas Conjuntas iraquíes lograron recuperar ayer nuevas posiciones en las inmediaciones del casco viejo de Mosul, que se encontraban dominadas por el Estado Islámico. Entre ellas, el Hospital Universitario Ibn Sina.
2378 Los civiles que escaparon al centro de refugiados.
Es la cantidad de personas (civiles) que llegaron al centro para refugiados de Hamam al Alil, unos 20 kilómetros al sur de la ciudad de Mosul, sólo entre el 29 de junio y el 1° de julio.