El cambio de mentalidad puede resumirse en una frase que demuestra su verdadero pensamiento: "A los calentones que pegan los entiendo, fui uno de ellos. A los habilidosos que siguen pidiendo la pelota, aunque les peguen, los admiro. Lo nuestro es normal, lo de ellos es grandioso", comentó en una entrevista de 2012.
9 goles convirtió en los últimos 3 triunfos al hilo el Tomba (2 a River, 4 a Colón y 3 a Banfield).
Más allá de su dureza como futbolista, en su etapa como técnico aboga por un juego vistoso, y en Godoy Cruz lo está demostrando. Con tres victorias consecutivas se prendió en el campeonato, aunque más que los resultados lo que sorprende es el funcionamiento. Le ganó a River en el Monumental, goleó a Colón cuando era invicto y en la última venció a Banfield a domicilio, donde el Taladro no perdía desde junio del año pasado.
Parte de una camada de nuevos entrenadores, el Gallego hizo sus primeros pasos como ayudante de Falcioni, pero su gran referente como DT es Marcelo Bielsa, que lo dirigió en Vélez. Sin dudas heredó parte de su obsesión, basta con ver las novedosas jugadas que dispone en la pelota parada.
Áspero como jugador y lírico como director técnico, el Gallego tiene una prometedora carrera en su nuevo rol. Su Godoy Cruz es cosa seria.