A cuarenta días de asumir, la nueva
gestión recibió de Casa Militar un informe de los aviones oficiales y determinó que "no vale la pena" incurrir en el millonario gasto que requeriría poner a punto la flota maltrecha.
"El Tango 01 tenía que someterse un servicio de mantenimiento completo este año. El arreglo estaba tasado en 20 millones de dólares y decidimos que de ninguna manera corresponde hacer ese gasto", dijeron fuentes oficiales.