Los médicos les habían dicho a sus padres que, por la gravedad de sus malformaciones, la pequeña no se podía operar. Sin embargo, la pareja no se dio por vencida y se puso en contacto con un equipo de cardiólogos que decidió desarrollar un modelo 3D con las imágenes surgidas de una serie de tomografías. Luego, cargaron el modelo a la web y lo adaptaron a un formato compatible con el Google Cardboard, el soporte de cartón que logra transformar un smartphone en un verdadero visor estereoscópico de bajo costo.