"Todo
concurso de belleza ya implica una firme sospecha de
discriminación, ya que expone, cosifica y estereotipa a la mujer. Cuanto menos este tipo de eventos son una herramienta para reafirmar estereotipos de género que culturalmente hay que combatir", expresaron desde el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo.
En este sentido, destacaron que el proceso de cosificación implica "esteticidad hegemónica y cánones culturalmente prefabricados de belleza". Sin embargo, aclaran que el concepto de belleza debe ser construido en base al respeto de la diversidad y la riqueza de su visualización.
"Párrafo aparte merece la confirmación de que el motivo de tan grave hecho haya sido la maternidad que tiene que ver con un derecho humano inalienable y universal de las personas, para el goce de su vida sexual y reproductiva", condenaron y agregaron que la conducta de los organizadores del certamen son contrarias a la inclusión y no protegen los derechos de las mujeres y sus hijos.
El interventor del Inadi, Dr. Javier Bujan, considera que actitudes como las mencionadas "generan una violación de garantías y
derechos humanos que deben ser señaladas y corregidas en los efectos de garantizar a la víctima, pero fundamentalmente para contribuir a la construcción colectiva de un ideario de género y ciudadanía distinto, en cuanto a fundamento de igualdad".