Como si fuera un reto del modo entrenamiento de un videojuego, Lionel Messi y Luis Suárez fueron desafiados nuevamente por la tv japonesa.
La idea era darse pases sin que la pelota tocara el suelo con la dificultad de que ante cada pelotazo se alejen diez metros.
Como resultado, lograron "conectarse" con pases aéreos a más de 50 metros y con un control del balón impresionante.