La historia de amor entre los jóvenes nació hace dos años a través de las redes sociales. Se conocieron en Twitter, y tal como le ocurre a cualquier cristiano, Imhoff quedó impactado por la belleza de Natacha y le propuso que se conocieran en París. Decidida, armó las valijas y partió rumbo a su enamorado y él, como buen caballero, la esperó en el aeropuerto. Desde ese momento no se separaron y ahora conviven en París, y mientras entrena diariamente en el Stade Français, ella protagoniza diversas campañas publicitarias.