Tras un nuevo cruce entre Mario (Claudio Risi) y su hermano Diosito por la muerte de La Mecha (la novia del menor de los Borges), el personaje que interpreta Nicolás Furtado protagonizó una fuerte escena de sexo junto a Moco (Toto Ferro) y una chica llamada Romina, encarnada por la actriz patagónica Andrea López.
Diosito armó una fiesta para que su amigo Moco tenga su debut sexual. Todo terminó con un trío y una tensa charla entre los reos sobre el vínculo de Mario con una chica trans que también cumple su condena en el penal.
"No ensayamos. Arrancamos el rodaje a eso de las 17.30 y lo terminamos a la medianoche. Ayer (martes) vi todo por primera vez, como todo el mundo, y la verdad es que fue re fuerte todo. Mi intención fue que saliera natural y se viera creíble, así que tanto los besos con Toto como los que me di con Nico fueron reales, con lengua. Lo que se vio fue fruto de muchas tomas desde diversos ángulos a lo largo de esas seis horas, no fue algo de corrido, de una sola vez", contó la actriz, tras la gran repercusión que tuvo la escena.
"Conocí a todos el mismo día del rodaje. Sí hablé mucho con Alejandro Ciancio, el director. Y él fue bastante claro en que quería que la escena de sexo tuviera la impronta de la serie y que Moco le tenía que chupar y tocar las lolas a Romi, que le tenían que dar un beso en la cola y además se la iban a apretar. Me pareció genial que fueran tan claros y fue tal cual lo que pasó. Tengo que decir que Lorenzo se portó como todo un caballero en todo momento, fue súper profesional y atento. Yo estaba desnuda y solo usé un conchero como el que usan las vedettes porque la idea era que se vea mucha piel. En cuanto a las lolas, preferí no usar pezoneras para que salga tan impactante como se vio. Pasa que para mí no fue la primera vez que hacía este tipo de cosas y estaba relajada porque es una producción impresionante donde te cuidan mucho. ", agregó en diálogo con Ciudad.com desde México, donde viajó para desarrollar su faceta de cantante.
Nacida en la localidad santacruceña de El Calafate, Andrea López busca su lugar en los medios porteños desde hace varios años. En 2011 participó del reality veraniego "Soñando por bailar". Allí tuvo una relación con otro joven participante, Jonathan González, con quien compitió más tarde en el "Cantando por un sueño".
En 2016, López volvió a ser noticia cuando se puso de novia con Pablo Rago cuando el actor protagonizaba la obra Algunas mujeres a las que le cagué la vida. La relación duró pocos meses.
"A Pablo lo veía de chica en la tele, pero no lo conocía personalmente: nunca antes había hablado cara a cara con él. Cuando lo conocí me pareció una persona muy graciosa e inteligente. Además de ser lindo, atrae porque es muy inteligente y seductor", contó ella, por entonces.
Andrea también actuó con Ricardo Fort y convivió un tiempo con su sobrino Thomas.
En sus pagos López se vio envuelta en un escándalo con un efectivo policial al quedar involucrada en pelea a la salida de un boliche. Según publicó Ahora Calafate, el cabo Alejandro Maidana debió ser atendido en un hospital por un corte en su ceja izquierda que le provocó el golpe de una hielera de metal que habría arrojado la actriz.
Al parecer, Maidana intervino en una disputa entre ella y un hombre identificado como Raúl Galarza.