Buenos Aires
La historia no venía siendo la mejor para Boca en los clásicos del torneo local y tampoco jugando de visitante. Su último triunfo había sido ante River en septiembre de 2015 y luego tuvo cuatro duelos sin victorias, dos de ellos con Guillermo en el banco de suplentes.
Al equipo de la Ribera le costó en las definiciones importantes del último tiempo, y el partido contra San Lorenzo era un lindo duelo para mostrar carácter. Con una sólida victoria, el equipo del Mellizo le dijo adiós a la racha y se impuso por primera vez en un derbi doméstico. Además, metió por primera vez en el año dos victorias al hilo fuera de casa.
Desde aquella victoria ante River en el Monumental (1-0 con gol de Lodeiro), Boca acumuló dos derrotas ante la Academia y dos empates en cero ante el Millonario. Justamente los dos próximos rivales en el calendario del equipo de la Ribera. “Sirve mucho en lo anímico”, declaró el Mellizo pensando en lo que viene. Sin duda que la victoria en el Nuevo Gasómetro le dará la chance al plantel de llegar mejor parado al duelo fecha 12 con Racing en la Bombonera. Más tarde será el turno de visitar Núñez ante el rival de siempre, dos duelos que tendrán mucho peso a la hora de hacer el balance del año.
Ya sin competencias coperas, Boca irá con todo por el campeonato y buscará sumar seis de seis, no sólo porque “los clásicos se ganan”, sino porque lo ayudará a mantenerse arriba y meterle presión al único puntero del torneo, Estudiantes.