Por Fernando Castro / fcastro@lmneuquen.com.ar
NEUQUÉN - El MPN oficialista acelera camino hacia su interna partidaria. Y pone una discusión dentro de otra. Apura una carta, que parece para otro partido, quizás para lograr efectos en otros sectores del tablero. Como sea, hay una discusión en ciernes. Y es la de las candidaturas para la intendencia de la capital provincial. Ese territorio hostil al partido en los últimos 20 años, pese a las declamaciones del pasado reciente para recuperar el Municipio.
En las últimas horas desde el oficialismo encarnado, sobre todo, por el gobernador Omar Gutiérrez, se echaron a rodar tres nombres para dar la disputa en ese momento en el que Horacio Quiroga ya no sea el intendente.
Uno ya está instalado: se trata de Alejandro Nicola, el ex ministro de Energía que devino concejal precisamente para sumarse a la carrera por la intendencia. Pero ahora se sumó el nombre del actual ministro de Trabajo, Mariano Gaido, y el de otra concejal, Vanina Merlo, una funcionaria que el año pasado estuvo también con un pie en el gabinete provincial.
Anticipar la discusión por la intendencia dentro del partido suena a apuro. En agosto, en principio, se definirán las nuevas autoridades partidarias. En el MPN hay cierto mar de fondo. Por un lado, el explícito respaldo de intendentes a la reelección de Gutiérrez, operativo clamor que acaba de sumar un estadio Ruca Che para el 12 de abril. Y por el otro, los interrogantes acerca de qué hará el vice, Rolando Figueroa, que se posiciona sin blanquearlo como un expectable para dar la disputa interna. Las diferencias con Gutiérrez casi lo colocan en un punto de no retorno. Pero acaso espere un mejor momento para definir si transforma en candidatura sus tensiones con el Ejecutivo.
En paralelo, Figueroa es otro de los nombres que sonaron en la interna partidaria como posible candidato a intendente de la ciudad. Y acaso él mismo no lo mire con malos ojos. En este punto, hay otra lectura posible para el anticipo de postulantes que se dan a conocer en la disputa por la capital. ¿Será una carta de negociación dentro de la agitada interna partidaria?
El MPN no la viene teniendo fácil en la capital. Fue una de las dos elecciones en que fue derrotado en el 2017 a manos de Cambiemos. Particularmente, la de la ciudad le dio más de un dolor de cabeza. Perdió por diez puntos con el quiroguismo, con meses previos de una proclama generalizada del partido que prometía una marejada de votos y una victoria final.
No sucedió. Y el partido quedó cruzado por los signos de interrogación que darán paso a las respuestas que deje la interna, que sería en agosto. El 12 de enero pasado, el presidente del partido, Gutiérrez, dijo que para dirimir quién será el postulante a la intendencia, habrá “oportunamente” una interna. Es de lo poco que dijo al respecto. Está claro que dentro de los varios relojes que marcan tiempos dentro del partido, ya hay uno para definir la sucesión municipal.