El presidente estadounidense Donald Trump le pidió a sus asesores de Gobierno que inicien contactos con la administración de Dinamarca para averiguar si es posible la compra de la isla de Groenlandia, ubicada en la zona nororiental de América del Norte, entre el océano Atlántico y el océano Glacial Ártico.
La información fue revelada por los medios de comunicaciones norteamericanos, quienes aseguraron que el mandatario mencionó en varios reuniones su intención de explotar los recursos naturales de aquella zona. De hecho, en la Casa Blanca ya habrían discutido sobre la legalidad de la hipotética compra, del proceso para incorporar un territorio con su propio Gobierno y también de dónde saldría el dinero para la adquisición.
Groenlandia, ubicada al noreste de Canadá y cubierta por hielo en un 75% de su superficie, ya había estado en los planes de Estados Unidos en 1950, cuando el presidente Harry Truman ofertó ante los europeos 100 millones de dólares. A su vez, la presencia estadounidense en el territorio habitado por 56.000 personas quedó asentada en 1951 cuando creó la Base Aérea de Thule, en el marco de la Guerra Fría