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El portoriqueño, Edgar Berlanga el noqueador del momento, el hombre que había definido sus dieciseis peleas anteriores antes del primer campanazo, dejó a sus fans disfrutar un poco más de su fuerte pegada, pero al mismo tiempo quebró su ilusión de poder romper el récord de definiciones en la primera vuelta que ostenta el yemení Ali Raymi, quien entre 2011 y 2014 enlazó 21 victorias.
Ganó bien, y aunque estuvo cerca de conseguir su nocaut tempranero por primera vez desde que está en el campo rentado escuchó las tarjetas en su victoria ante el local Demond NIcholson en la pelea que se realizó en Kissimmee, estado de Florida.
El combate encuadrado en la división supermediano se disputó a ocho rounds que sirvió como semifondo de la que sostuvieron el mexicano Emanuel Navarrete ante el puertorriqueño Christopher Díaz (triunfo por KO del Vaquero, que retuvo su título mundial pluma de la Organización Mundial de Boxeo).
La expectativa de ver en acción al nuevo Tyson de la división generó no poco interés en el mundillo del boxeo que ubicó a esta pelea, entre las más taquilleras de los últimos meses sobre todo por la potencia del invicto boricua y su impresionante récord.
El retador, pese a la derrota podrá jactarse de ser el primero en escuchar la campana del primer round y llegar al final del combate de pie.
Berlanga estuvo a punto de sostener el tremendo ritmo, de todos modos, porque en el segundo round volteó a Nicholson. Sin embargo, el derribado mostró voluntad para levantarse y seguir.
El boricua tuvo una oportunidad más cerca del final: a 13 segundos del cierre, conectó un cortito de derecha directo a la mandíbula que mandó a la lona al norteamericano, pero no fue suficiente para noquearlo y el ganador se resolvió en las tarjetas.
Previsiblemente, los tres jueces fallaron de forma unánime al ver a Berlanga superando a Nicholson por 79-68, 79-69 y 79-69.
La pelea le dio la razón a varios de los críticos que habían sostenido el argumento de la insuficiente jerarquía de sus rivales anteriores.
Sus defensores, en tanto, refutan que si esta vez el contrincante fue mejor, Berlanga tampoco dejó dudas al ganar con claridad.
Contrario a lo que se vaticinó, Berlanga echó a perder las apuestas de aquellos que esperaban un KO en el primer asalto, o al menos en el tercer episodio.