El papa, en su segundo día de visita a África, se felicitó por el hecho de que "la
sociedad de Kenia se ha visto bendita durante mucho tiempo por una sólida vida familiar", palpable en "el profundo respeto a la sabiduría de las personas mayores".
"La salud de toda sociedad depende siempre de la salud de las familias. La fe en la palabra de Dios nos llama a apoyar a las familias en su misión en el interior de la sociedad, a acoger a los niños como una bendición para nuestro mundo", prosiguió en su homilía, pronunciada en italiano y traducida al inglés.
La solidez de la familia "es especialmente importante hoy en día, cuando asistimos al avance de nuevos desiertos creados por una cultura del materialismo, el egoísmo y la indiferencia".
En un país traumatizado por episodios de
violencia étnica en los últimos años, el papa llamó también a los jóvenes a "rechazar todo lo que conduce al prejuicio y a la discriminación, porque esas cosas ya sabemos que no son de Dios".
El papa se halla desde el miércoles en Kenia, primera etapa de su gira africana que continuará por Uganda y la República Centroafricana.