"El vínculo entre ese remate desde los 12 pasos errado y el estallido del conflicto bélico sigue siendo, incluso hoy día, una arraigada creencia popular a lo largo y ancho de los Balcanes", indicó el autor.
"Por otra parte, siempre he querido escribir un libro sobre las profundas relaciones existentes en los Balcanes entre el deporte y la guerra de esos devastadores años 90", destacó Riva, quien cubrió como corresponsal la guerra balcánica.
El futbolista que erró el penal en el partido Argentina-Yugoslavia jugado en Florencia, por los cuartos de final de la Copa del Mundo 90, fue Faruk Hadzibegic, nacido en Sarajevo, capitán del que terminó siendo el último seleccionado yugoslavo de la historia. Los argentinos, con Diego Maradona como estandarte, siguieron su marcha en la competición hasta la final, donde cayeron ante Alemania 1-0.
"Ese penal fallido -precisó Riva- dejó fuera del Mundial al equipo yugoslavo, que estaba devorado por las rivalidades individuales por razones de liderazgo interno entre los jugadores de diferentes orígenes.