{# #} {# #}
El pugilista bonaerense, de 30 años y con un palmarés de 13 victorias (8 por knock out), obtuvo este nuevo triunfo con el fallo unánime de los jueces que lo calificaron en sus tarjetas 117-111, 118-110 y 118-110.
El combate que se desarrolló en el hotel The Cosmopolitan de Las Vegas tenía al filipino Ancajas como favorito, pero el argentino se impuso en el ring en su primera presentación en un cuadrilátero de esa emblemática ciudad del oeste estadounidense.
Martínez, pupilo de Rodrigo Calabrese, formó parte del seleccionado argentino amateur y fue olímpico en Río 2016.
La victoria del argentino fue indiscutible desde todo punto de vista, con una demostración electrizante sobre el ring. Acción constante, movilidad y una zurda que atacó incansablemente el rostro del filipino, quien tambaleó en varias ocasiones pero sacó a relucir su chapa de campeón y terminó de pie a pesar del doloroso castigo que le propinó Martínez.
Actualmente es promocionado por el excampeón mundial Marcos Maidana, quien señaló que esta pelea para Martínez era "la oportunidad de su vida y de ganar vendrán muchas cosas buenas".
Martínez le dedicó el título a todas las personas que lo acompañaron y expresó que ayudaría a su madre a comprar una casa. "No tengo palabras, desearía que este acá, le cumplí su sueño, voy a ayudar a mí mamá a comprar su casa", dijo entre lágrimas.
Tras la pelea entre Martínez y Ancajas, se enfrentaron el invicto superligero estadounidense Gary Rusell y el ucraniano y excampeón mundial Viktor Postol, ocasión en la que el público vivó con fuerza al pugilista que vestía los colores de su bandera amarillo y azul, en señal de apoyo a la crisis que afronta su país tras la invasión perpetrada por Rusia.