NEUQUÉN
Ayer, cuando el termómetro midió 39 grados a la sombra y la sensación térmica entre el cemento de la ciudad desganaba hasta a los menos sensibles al calor, los balnearios del río fueron un bálsamo para miles de neuquinos que decidieron escapar de un verdadero infierno.
Entre las 16 y las 19 de ayer, en la ciudad se vivió una de las temperaturas más altas del país, donde La Rioja tuvo el registro más caluroso, con 41 grados.
Para hoy se esperan 36 grados, según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional. Durante la mañana dará un respiro, con una temperatura de 16 grados, según los expertos.
Ni los temores a la contaminación ni los reparos frente a la intensidad del sol evitaron que grandes grupos de personas se volcaran al amparo del río contra el calor.