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El Totten se descongela y los temores se multiplican

El glaciar antártico se derrite desde abajo. Hay preocupación científica.

Instituciones científicas de Australia y Estados Unidos confirmaron el descongelamiento acelerado de una de las mayores masas heladas de la Antártida oriental, el glaciar Totten. El resumen de esta investigación sostiene que los resultados ratifican lo más temido por los científicos involucrados: Totten se está derritiendo desde abajo.

Los investigadores fueron comandados por Stephen Rintoul, de la Universidad de Tasmania, e hicieron amplias mediciones en la profundidad de diez puntos distintos del glaciar. En los mapas respectivos, Totten está ubicado al sur de Australia, relativamente cerca de una de las bases de operaciones australianas en el continente helado, la estación Casey. Los expertos verificaron que el glaciar pierde anualmente millones de toneladas de hielo, a razón de 10 metros por año, reducción ya corroborada previamente por mediciones satelitales.

Las mediciones de la temperatura de las aguas fueron cotejadas al borde del glaciar hasta un kilómetro de profundidad, y allí se verificó una circulación promedio de 220 mil metros cúbicos de agua por segundo. Pero nada de ello contribuye -por ahora- a la elevación del nivel de los mares, porque la masa del Totten ya se encuentra flotante. Otros estudios realizados en años anteriores llegaron a sostener que el deshielo total del Totten podría elevar más de tres metros el nivel de los mares, pero ello se mantiene a nivel conjetural.

El foco de las exploraciones está puesto en las depresiones del fondo marino, zonas que permiten que las aguas cálidas ingresen debajo de la masa de hielo flotante, socavándola así progresivamente. Don Blankenship, glaciólogo de la Universidad de Texas, explicó que “la placa helada se está adelgazando porque el océano está aportando allí aguas más cálidas, algo que ya se ha constatado en mediciones efectuadas en la Antártida occidental”. La medición del agua cálida que socava la base del Totten ha sido hasta la fecha una pieza faltante en las exploraciones profundas, pues antes se creía apenas en la posibilidad de bajas filtraciones líquidas desde abajo. Ahora, las nuevas mediciones permitieron confirmar la presencia de aguas cálidas por debajo de aguas más frías, y algo más: los valles del fondo marino conectan dichas aguas profundas con las corrientes cálidas costeras.

Nunca antes se había comprobado semejante condición inestable submarina, y se suponía que la Antártida oriental poseía una estabilidad ausente en la Antártida occidental. Eric Rignot, glaciólogo de la NASA, comentó que “una cosa es encontrar sendas potenciales para que las aguas cálidas se filtren en las cavidades profundas del glaciar, y otra es verificar que eso está ocurriendo en realidad”. Hoy, las imágenes fotográficas submarinas muestran un paisaje previamente desconocido debajo del glaciar Totten: depresiones en el fondo marino lo bastante profundas como para permitir que el agua cálida ingrese por debajo de la masa flotante.

El profesor Rintoul y sus colegas, a bordo del navío gubernamental Aurora Australis, navegaron los bordes del glaciar Totten desde enero de 2015, pero nunca habían podido detectar la presencia de aguas cálidas en las cavidades máximas del glaciar. Ahora, las fotos profundas revelaron en dos puntos la presencia de cañones excavados en los hielos que miden entre 600 y 800 metros de diámetro. Ahí es donde las aguas cálidas están socavando la base del glaciar Totten, liberando millones de litros de agua.

Un gigante que se empequeñece

El glaciar Totten tiene un largo de 65 km y un ancho de 30 km. Los más recientes datos satelitales demuestran que se está achicando considerablemente.

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