El tribunal dio su veredicto por mayoría. Para la jueza Carina Álvarez y María Gagliano, Montecino fue culpable del homicidio, en tanto que Martín Marcovesky consideró que el acusado debía ser absuelto.
De esta manera, el tribunal falló favorablemente ante el pedido del fiscal jefe Pablo Vignaroli, que en su alegato de clausura consideró que después de todo lo aportado en el juicio, no había dudas de la autoría por parte del Turco.
El grupo de los Osés, entre los que se encontraba Montecino, comenzó a insultar y tirar piedras contra González y otros pibes que jugaban a la pelota en el playón.
Uno de los disparos hechos por Montecino impactó en una vivienda de la zona y otro en el mentón de González, lo que le provocó la muerte inmediata.
Los enfrentamientos entre el grupo de los Osés y el de los Oyarzo comenzó hace años y ya se cobró seis vidas.