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El Vaticano detectó 89 "actividades sospechosas" de posible lavado de dinero, fraude o financiamiento del crimen a lo largo de 2020, en medio del proceso de reformas impulsado por el papa Francisco para dar más transparencia a las cuentas de la Santa Sede.
La Autoridad de Supervisión e Información Financiera del Vaticano detectó el año pasado 89 "actividades sospechosas", frente a las 64 de 2019, en un aumento del "rigor" del organismo para el control de las cuentas vaticanas, informó la institución al dar a conocer el balance 2020. El año pasado, el ente vaticano tuvo una "intensa actividad de cooperación más a nivel interno que internacional" en la tarea de velar por la transparencia de los fondos que ingresan y salen de las cuentas vaticanas.
Creado en 2010 como Autoridad de Información Financiera, Francisco dispuso a fines de 2020 que el ente sume la tarea de "supervisión" de las finanzas vaticanas e incluyó la nueva misión dentro del nombre. Dentro de las 89 "actividades sospechosas"; la ASIF derivó 16 casos a la fiscalía vaticana y procedió al intercambio de información sobre 124 personas con otras autoridades de la Santa Sede.