El porcentaje de votantes que decidió darle la espalda a Daniel Scioli (FpV) y a Mauricio Macri (Cambiemos) fue tan módico que representó apenas la tercera parte del total porcentual que obtuvo en la primera vuelta el entonces candidato presidencial del Frente de Izquierda, Nicolás del Caño, quien logró el 3,23 por ciento.
Del Caño fue el único ex postulante presidencial que militó activamente por el voto en blanco y que, incluso, llegó a pedir espacios en medios audiovisuales para promover esa opción electoral, requerimiento que fue denegado por la Justicia Electoral.
Los votos afirmativos alcanzaron al 97,4 por ciento de la masa total de votos; en tanto los votos nulos fueron del 1,3 por ciento; y finalmente los recurridos e impugnados explicaron el 0,05 por ciento.
Entre una y otra etapa electoral, el volumen de indecisos se fue reduciendo, y en la medida en que la mayor parte de ese segmento fue absorbida por la propuesta de Cambiemos, las aspiraciones de Macri lograron mayor envión.