Creado con desechos que el joven autodidacta de 17 años juntó de la basura, el pequeño autómata tiene varias conexiones internas para mover la cabeza hacia adelante y hacia atrás. También gira las manos. Su creador lo maneja desde un celular, con una aplicación que también él mismo diseñó.
Su video ya lleva cerca de 10 millones de reproducciones en las redes sociales, fue compartido más de 200 mil veces y recibió similar cantidad de "me gusta", comentarios y felicitaciones.
Tratando de conservar el espíritu del personaje original, Quispe quiere que sus creaciones ayuden a cuidar el medioambiente y que funcionen con energía limpia.
"Para crear se necesita fantasía. Yo me portaré como niño, porque los niños somos soñadores", dice el joven emprendedor.