Un calvario. Luego de confesar que Daniel Scioli le pidió un aborto, Gisela Berger abandonó su casa de Palermo por miedo. “Bebé muerto, bebé muerto”, fue la fuerte frase que tiró la joven en una nota con Antonio Laje.
"Si hay algo para tomar… Para hacer que esto baje… ¿No existe algo?”, fue el terrible comentario de Scioli.
La ex bailarina de Showmatch convivía con Scioli en la casa de él, La Ñata, pero ahora se siente decepcionada -la engañó con Sofía Clerici- y no lo quiere ni ver. De todas maneras, no descarta una reconciliación con Daniel. “Estoy esperando un bebé, no sé lo que puede llegar a pasar”, contó la modelo cordobesa.
Desazón y desesperación. Berger contó que pasó “tres meses encerrada y con angustia”. “Necesitaba hacerme análisis, era un tema porque no me los dejaba hacer. Hasta que consiguieron una persona de confianza. Estaba anémica y me dieron 20 inyecciones de hierro”, dijo.
Irónica
La hija del ex gobernador se expresó por Twitter con una contundente frase junto a la foto de su hijo: “Parece que hoy prefiere no mirar ni escuchar”.