NEUQUÉN
La clonación de tarjetas de débito y crédito en el exterior es una práctica que afecta a miles de personas que se descuidan a la hora de realizar compras o extracciones de dinero. En 2016, decenas de neuquinos que viajaron a Brasil fueron estafados y reclamaron contra la inseguridad en el manejo de los datos.
Sandra es una de las afectadas. Viajó a Brasil en julio de 2016 y a los diez días tuvo que realizar una denuncia en el banco Itaú por una extracción de 20 mil pesos que ella no había realizado. Según indicó el banco, $5000 fueron gastados en una cena en Cabo Frío, ubicado a 30 kilómetros de Búzios.
“Llegamos y el primer día saqué plata de un cajero del medio de una plaza, era como una cabina telefónica. Tres días después hice tres extracciones más sin notar nada raro”, contó Sandra. Cuando regresó al país, comprobó que su cuenta corriente estaba en rojo.
Denunció la situación ante el banco, que se tomó 120 días hábiles –como estipula la ley– para analizar el caso y darle una respuesta. “Interviene Legales, hacen auditorías y piden filmaciones de los cajeros si hubiese”, explicó. Finalmente, fallaron a su favor, le devolvieron el dinero y le explicaron que los casos de clonación son frecuentes en Brasil. El banco recibe más de 10 reclamos por día: el sistema de seguridad de ese país no es bueno. Otro caso fue el de Matías, de Centenario, que viajó a Brasil en noviembre de 2016 y vivió una situación similar, aunque logró detectar el robo de manera instantánea porque el banco le avisó de un movimiento en su cuenta.
“Todavía estaba en Brasil cuando me llegó una notificación de una compra por un monto grande que yo no había hecho, entonces llamé al banco enseguida. Me bloquearon la tarjeta y tuve que esperar bastante tiempo para que me devolvieran el dinero”, contó.
En foros de viajeros en internet también existen quejas de neuquinos que fueron estafados. De forma anónima, una persona relató que clonaron su tarjeta del banco HSBC en Brasil, pero que “por suerte se resolvió todo en el momento”.
El único problema fue que no se dio cuenta de que también le habían clonado la tarjeta de crédito y “le reventaron el monto total disponible con compras de pasajes”, por lo que le indicaron que debía volver al país y hacer el reclamo en la sucursal del banco en la ciudad.
Desde la atención al público del banco Santander Río aseguraron que “no hay forma de prevenir con certeza la clonación de las tarjetas” y que puede pasar en cualquier parte del mundo.
Además, afirmaron que la forma de pago más segura para comprar en el exterior es la tarjeta de débito porque el valor de cambio de la moneda se congela y se convierte en el momento, no hay que esperar al mes siguiente para saber cuánto hay que pagar. Agregaron que, en caso de que la tarjeta sea clonada, las de débito siempre tienen un monto más bajo para gastar o para extraer. En caso de estafas, recomiendan a los usuarios comunicarse inmediatamente con el banco para realizar la denuncia.
Explicación
Cómo se arma el robo de los datos
La clonación o “skimming” es una práctica implementada para robar datos de tarjetas de débito y crédito que permite que el estafador pueda gastar dinero de una cuenta bancaria ajena. Este método consiste en instalar un dispositivo llamado “skimmer de bolsillo” en la ranura de un cajero automático y una cámara que graba las claves personales. Una vez que la tarjeta es deslizada, todos los datos de la banda magnética son copiados y quedan listos para usar.