El supermercado vende este tipo de melones desde hace bastante tiempo y ofreció esta cantidad de dinero para "contribuir a la economía de la localidad de Yubari", que hace 10 años llegó a declararse en quiebra, según explicó Konishi en declaraciones recogidas por el diario "Asahi Konishi", citado por EFE.
En esta época del año es tradicional que en Japón se rematen los productos agrícolas que marcan el inicio de la temporada y cuyos primeros ejemplares, que alcanzan precios exorbitantes, se venden más con ánimo publicitario y simbólico que con afán lucrativo.