La segunda fecha de la Copa Neuquén lamentablemente se vio empañada por incidentes. El partido que Independiente le ganaba 2 a 1 a Patagonia en La Chacra debió suspenderse a los 34’ del segundo tiempo por un episodio de violencia que involucró a protagonistas y personal de ambos equipos.
El desencadenante fue la expulsión de Ezequiel Carmona, justo un ex Independiente, luego de marcar de penal el descuento para la visita (Mauri Villa y Lautaro Guevara adelantaron al CAI).
Según testigos, el defensor del Naranja se levantó la remera y mostró otra para dedicárselo a un pariente que estaría enfermo. Como es antirreglamentario y estaba amonestado, el juez Fernando Jara le sacó la segunda amarilla. La consecuente expulsión habría derivado en una mala reacción de Carmona, quien se quejó airadamente ante los jueces y los rivales. Al llegar a la zona de vestuarios, donde según distintas fuentes había demasiada gente, se produjeron altercados y empujones. La cosa se fue calentando y los jugadores de ambos equipos también se sumaron al lío. Además, la parcialidad local habría lanzado algunas piedras al campo, aunque enseguida los propios jugadores de Independiente hicieron desistir a la barra de esa actitud. Producto de la batahola, el hombre de negro lo dio por terminado. En la semana, las autoridades de Lifune deberán ver qué determinan al respecto.