A través de una nota, los vecinos le explicaron a Gutiérrez que el barrio fue aprobado por una ordenanza de excepción.
"Apelamos a su sensibilidad social y solicitamos ser escuchados. Tenemos la imperiosa necesidad de contar con los servicios básicos que se necesitan para vivir y sentirnos parte de esta sociedad por la cual usted vela y trabaja todos los días", dice la nota presentada en la gobernación.
Los vecinos ya habían denunciado oportunamente las falencias que presentan sus viviendas y la falta de respuestas por parte de la empresa que se las vendió. Además, aseguraron que a diario son víctimas de robos y que no cuentan con recolección de residuos periódica de parte del municipio.