¿Hay que hacerle un lugar en medio de la trilogía que tiene a la cabeza a Amadeo Carrizo -impulsor del estilo moderno del guardameta que se animó a salir del área y ser la primer referencia de ataque (aquel que a los 42 años, en 1968, logró el record de la valla invicta con 769 minutos)-, que se completa con otras dos glorias como el Pato Fillol, un arquero para ver y disfrutar con sus voladas de palo a palo, y Nery Pumpido, el más ganador?
Lo que es seguro es que podría discutir su lugar con el verborrágico Germán Burgos, otro de los grandes de que pasaron por el arco millonario. Lo que no es discutible es la ascendencia de Trapito en el gran ciclo de River que comandó Marcelo Gallardo. Fue pieza clave para conseguir cinco títulos, dos de ellos de gran valor par el palador del hincha como fueron la Copa Sudamericana y la Libertadores de América, que abrieron la chance de disputar el Mundial de Clubes, donde el Millo no pudo con el multicampeón Barcelona.
"Quiero cumplir mi contrato, no había ninguna posibilidad de irme ahora. Si me mantenía en el país, el único equipo era River. La dirigencia lo entendió. Yo les avisé con tiempo por respeto al club", comentó. "En esto fui claro y quería que los dirigentes lo supieran. Gracias a Dios lo entienden. No pasa por cuestiones futbolísticas, adentro de la cancha soy el tipo más feliz y agradecido de vestir esta camiseta, pero a veces las prioridades en la vida cambian", explicó el arquero, de 31 años. Y aclaró que "las cosas pueden cambiar después". "Sabemos cómo es el fútbol, no se puede cerrar toda la puerta. Vemos qué decido cuando termine el semestre, pero era mi obligación avisarles a los dirigentes para que no haya especulaciones", manifestó.
Teo pide volver, pero en River por ahora no lo quieren
Buenos Aires
En Teófilo Gutiérrez conviven, en la misma proporción, habilidades futbolísticas y un carácter díscolo. River lo sufrió cuando el colombiano decidió el año pasado emigrar para jugar en Europa tras la disputa de la Copa América, aún a sabiendas de que el Millo tenía el desafío de la Liberadores. Se salió con la suya y se fue al Sporting de Lisboa, donde anotó siete goles en 15 partidos, pero al parecer el romance con el club portugués terminó y tiene ganas de regresar.
Su ex representante, Efraín Pachon (ahora lo conduce Alberto Fochi Moreno), dijo que el colombiano tiene ganas de volver a Núñez. ¿Le abrirá las puertas River?
Por ahora, y pese a que están buscando un delantero, desde la dirigencia y el cuerpo técnico no hay un guiño para él. "El cupo está ocupado para traer a un extranjero hasta que Rodrigo Mora consiga su doble ciudadanía", sostienen los directivos.
Los que sí ya se tiraron un lance por Teo son Cerro Porteño de Paraguay y Corinthians de Brasil, que se mostraron interesados ante el deseo de Gutiérrez. Ambos jugarán la Copa Libertadores.