En algunos sectores de fuertes desniveles, el agua corre como una riada durante meses, por los caños rotos.
Los vecinos son los más afectados con las respuestas rápidas, ya que el Municipio está a siete kilómetros del lugar.
"Vivimos reclamando, han hecho algo, pero nuestro caso siempre lo dejan para el final", comentó una vecina de la calle Los Álamos.