"Hay una ordenanza que dice que hay que poner el GPS, no queda otra. Si estamos acá es porque lo estamos aceptando y porque queremos seguir trabajando", manifestaron los choferes mientras esperaban para realizar el trámite.
Al mismo tiempo, un grupo de conductores realizó una caravana y un bocinazo por la Avenida Argentina y en las afueras del edificio municipal para oponerse a la medida. En este sentido, Darío Grassi, titular de la Asociación de Propietarios de Taxis, se quejó de que hay sólo dos empresas que realizan la instalación.
"Esto es injusto y muy mal organizado. Acá el problema lo tiene el señor intendente, el ni siquiera nos atiende. Queremos que nos de una mano y vea la problemática que tenemos, no podemos blanquear a los choferes porque no nos da el presupuesto. El GPS es un negocio de ellos, al paro nunca quisimos llegar, pero que no le toquen una licencia a nadie porque vamos a venir con toda la familia y nos vamos a quedar en la vereda", manifestó el representante.
Esta mañana, el subsecretario de Transporte y Tránsito municipal, Fernando Palladino, aseguró que "no hay manera de retrotraer" la ordenanza y reiteró que los que no cuenten con el sistema para el 31 de diciembre, perderán su licencia.