El equipo está liderado por Sara Sánchez y otros investigadores que se desempeñan en el Instituto Superior de Investigaciones Biológicas. Las profesionales trabajan desde hace quince años en la validación científica de las propiedades del yacón, y ya demostraron que dos partes de la planta tienen potencial terapéutico –las hojas y las raíces de reserva– y que su ingestión no resulta tóxica, informó el portal universitario Argentina Investiga.
Asimismo, lograron validar científicamente los efectos benéficos de este tubérculo, y comprobaron el éxito en 100 pacientes con síndrome metabólico que tenían alto riesgo de desarrollar diabetes.