En el programa de los domingos de Mirtha Legrand, Carlos Perciavalle asombró con sus historias. Contó que se encontró con Adolf Hitler y Eva Braun en Bariloche, y también que tuvo experiencias con extraterrestres, lo que sorprendió a los comensales.
El actor relató con lujo de detalles el singular encuentro que vivió en 1968 junto a su eterna amiga China Zorrilla: “Salimos a recorrer el lago Nahuel Huapi, vimos el hotel El Casco y le dije a la China de ir a comer ahí. Cuando terminamos, vino el mozo y nos dijo que el dueño del hotel nos invitaba a su casa, que estaba al lado”, comenzó a relatar.
Perciavalle dijo que entraron al hall, en el que había cerca de 300 personas. “Había una mesa y estaba un hombre idéntico a Hitler, al lado de una mujer idéntica a Eva Braun. Cuando los vimos, China y yo, lo único que queríamos era irnos de ahí. Salimos y ni hablábamos, del terror. Pánico teníamos”, recordó, aún con escalofríos.
En 2001, el actor volvió a Bariloche y se encontró con un alemán muy viejo a quien le contó su historia. “Me dijo: ‘Todos los que vivimos en Bariloche sabemos que el Führer vivía seis meses en Argentina y seis meses en Chile’. Entonces, digo, ¿sería él?”.
Un hombre plateado
A Perciavalle no le pareció suficiente semejante historia y también contó que tuvo varios encuentros del tercer tipo: “Soñé que hablaba con una extraterrestre que me decía que estaba llevando un camino equivocado porque tomaba cocaína. No estaba cumpliendo la misión para la cual me habían enviado a la Tierra, que era unir a la gente haciendo reír”.
Tras ese sueño, el artista explicó que vio una nave extraterrestre parada sobre su casa. Además, dijo que le ocurrió una situación similar mientras estaba en el teatro: “Vi a un hombre de plateado que estaba mirando el show. Yo le pregunté si le habían ocupado el asiento. Todos se preguntaban qué me pasaba porque no veían a nadie. Pensé que estaba loco, pero el iluminador me dijo que también lo había visto”.
¿Imaginación o realidad? Los misterios de Carlitos dejaron sin habla a la Chiqui. Bueno, tampoco fue para tanto.