Buenos Aires. Por primera vez, Cristian “Pity” Álvarez se refirió al escándalo de la presentación de Viejas Locas en Tucumán, que terminó con una torre de sonido prendida fuego y destrozos de los equipos de su staff técnico.
“Al regresar de Tucumán no tuve dudas de que fui estafado, usado y engañado. Estuve varios días en la cama sin ganas de salir, escuchar ni ver a nadie; con una angustia, impotencia, depresión, no sé, un sentimiento que no puedo explicar con palabras. Me llevó este tiempo poder salir de esto y ahora que estoy mejor, quiero decir que si en alguna forma soy culpable, fue por ser tan ingenuo y confiar tanto en las personas”, inicia en una carta que le envió a Télam.
En cuanto a la causa de los problemas, Álvarez fue explícito: “La causa del problema fue de dinero y que el predio donde se realizaría el evento no estaba habilitado. Soy claro cuando hablo. No me gusta la gente que miente y oculta cosas”.
El líder de Viejas Locas detalló inconvenientes desde la preparación del show: “Empezamos bien pero semana a semana aparecían anomalías y problemas. Decidí mandar al jefe técnico de mi staff para que me informe en qué estado se encontraba todo, quien al llegar notó lentitud, inexperiencia y poco profesionalismo”.
Hicimos un presupuesto de los equipos que perdimos y suman alrededor de 50.000 dólares”, dijo el sonidista Roberto Parra a Rolling Stone en una nota que sale en la edición de mayo de la revista. Entre el incendio, los saqueos y los destrozos, el staff del grupo perdió tres computadoras, seis placas de video, cables, una consola de luces, otra de sonido y la batería que Fernando Samalea se había hecho especialmente para el show.
Anomalías: Álvarez envió al jefe de su staff, que al llegar notó la inexperiencia de los productores.