Plottier.- Los vecinos de China Muerta respetan diariamente la naturaleza que los rodea y pregonan por sus cuidados. Pero además conviven con ella y disfrutan que los más chicos de la familia aprovechen del río Limay.
Por eso, hace un tiempo que todas las semanas se reúnen para enseñarles a navegar en kayak y canoa.
El precursor de la idea es Pablo Castro, quien vive en la isla 119 y gusta de compartir sus conocimientos a los chicos del barrio. "Muchas veces los grandes le tenemos miedo al río, pero si desde pequeños lo sentimos, esos miedos desaparecen", comentó.