Cuando los agentes de Seguridad Personal llegaron a la vivienda de la calle Gervasoni casi Racedo, una mujer escondió en su corpiño una pistola calibre 22.
Al ser requisada por una policía mujer, descubrieron el arma y que en el monedero tenía tres gramos de cocaína.
El crimen está vinculado a una disputa territorial por la venta de droga. El 31 de marzo, González y Santana fueron a apretar al Pollito Rojas y el hermano menor, de 16 años, reaccionó y los baleó.