Neuquén
A las 9:15, el grito de ayuda de un hombre sobresaltó en la cuadra. Se trataba de un sereno que, al regresar a su casa en Villa Ceferino, se encontró con un escenario estremecedor: su pareja de 59 años estaba tendida en el piso del comedor con un golpe en la cabeza, en medio de un charco de sangre.
Ayer, los vecinos miraban incrédulos el accionar de la Policía y los investigadores, sin encontrar respuesta alguna.
Edith Marín, una vecina de toda la vida, madre de 11 jóvenes, fue violentamente asesinada en su casa, ubicada en Quesada al 1100.
Una mujer que vive en la cuadra señaló que al principio se decía que se había descompensado y se había golpeado. Pero luego, con el correr de las horas, la teoría de un crimen comenzó a sembrar sus dudas.
“Después dijeron que la habían asesinado porque le encontraron marcas como si la hubiesen ahorcado”, aseveró.
Horas más tarde, las sospechas sobre el homicidio fueron confirmadas por los investigadores con el resultado de la autopsia.
El fiscal de la causa, Maximiliano Breide Obeid, descartó que se trate de un robo e indicó que investigan varias hipótesis. Según trascendió, la familia sospecharía de un ex yerno de la víctima.
El director del Departamento Delitos de Neuquén, Daniel Poblet, afirmó que en la vivienda no había signos de que se hubiera forzado el ingreso.
“Siempre estaba con sus nietos, se ve que anoche se quedó sola”, apuntó una vecina. “Una puerta de atrás estaba abierta, estamos shockeados”, manifestó otra mujer.