Se trata de una participante de la edición 2012 del reality: la relación no prosperó debido a que el arquero emprendió rumbo a Europa.
Una revelación inesperada volvió a poner en el centro de la escena a una ex figura de reality. Victoria Irouleguy, recordada como “la Bebota” de Gran Hermano 2012, sorprendió al contar detalles de un romance que mantuvo en su adolescencia con el Dibu Martínez, hoy consagrado campeón del mundo con la Selección Argentina. La confesión se produjo en televisión y rápidamente generó repercusión.
Invitada al programa Sálvese quien pueda, la mediática repasó su presente y también parte de su pasado. “Entré muy chica, ahora tengo 32”, expresó entre risas, marcando el contraste entre aquella joven de 18 años que ingresó al reality y la mujer en la que se convirtió. Actualmente radicada en Miami, se dedica al mundo empresarial y al modelaje, en una etapa completamente distinta de su vida.
Más allá de lo profesional, la joven también se sinceró sobre el impacto emocional que le dejó su paso por el programa. “No es fácil estar en la casa de Gran Hermano. Fueron varios años de terapia después”, confesó, dando cuenta de las secuelas que le dejó la exposición mediática y el encierro. Además, recordó una experiencia internacional que vivió durante el ciclo: “Me trataron con mucho amor, la pasé espectacular. Cuando volví, fue muy fuerte”.
Sin embargo, el momento más llamativo de la entrevista llegó cuando Yanina Latorre sacó a la luz un capítulo desconocido de su vida sentimental. Fue entonces cuando Victoria confirmó su historia con el campeón del mundo. “Éramos muy chicos, teníamos 17 años”, relató, situando el romance en una etapa previa a su ingreso al reality.
Al profundizar sobre el vínculo, explicó los motivos de la separación: “Fue antes de entrar a la casa. Él se fue y la relación empezó a desequilibrarse por la distancia”. En ese momento, el golero comenzaba su carrera en Europa tras incorporarse al Arsenal de Inglaterra, lo que terminó marcando el destino de la pareja. La distancia, según contó, fue determinante para que la relación no prosperara.
Con el paso del tiempo, ambos siguieron caminos completamente diferentes. Mientras Irouleguy construyó su vida en el exterior y se alejó del foco mediático, el marplatense se consolidó como una de las figuras más importantes del planeta. Por eso, la ex participante fue clara al referirse al presente del arquero: “Ahora él está casado, tiene hijos”, señaló, dejando en claro que se trata de una historia del pasado.
La revelación sorprendió especialmente porque durante años este romance se mantuvo en absoluto perfil bajo. Sin escándalos ni exposición, el vínculo había pasado prácticamente desapercibido. Hoy, más de una década después, la propia protagonista decidió contarlo con naturalidad, sumando un capítulo inesperado a la vida personal de una de las figuras más reconocidas del deporte argentino.