La cantante estadounidense ingresó a un centro tras un episodio grave por el cual estuvo arrestada. Qué sucedió.
Britney Spears tomó una contundente decisión para afrontar los problemas de adicción con los que convive desde hace tiempo luego de la detención que sufrió en California cuando fue hallada conduciendo un automóvil bajo efectos del alcohol. En las últimas horas se conoció que se internó de forma voluntaria en un centro de rehabilitación para cambiar su vida.
Según informó el medio estadounidense TMZ, la reconocida cantante ingresó a un centro de rehabilitación de forma voluntaria, lo que es "un paso necesario que tenía pendiente desde hace tiempo”, según informaron desde el entorno. Además aseguraron que el plan contempla tambén un acompañamiento por parte de su familia para iniciar un proceso que termine de liberarla de este tipo de sustancias.
“Se da cuenta de que tocó fondo”, dejaron trascender según confesiones de su entorno al medio mencionado anteriormente. Una de los motivos por los que se encomendó en este proceso de sanación sería para mostrar intención de cambiar esta adicción podría ser importante ante la mirada de la Justicia en medio del caso judicial por la conducción bajo los efectos del alcohol en el condado de Ventura, California.
El 4 de marzo del corriente año la artista quedó arrestada luego de ser detenida por una Patrulla de Carreteras por conducir en estado de ebriedad. Según el Departamento del Sheriff, ingresó a la cárcel a las 3:03 a.m. y fue liberada tres horas más tarde.
El representante de Britney, Cade Hudson, declaró a TMZ: “Este fue un incidente desafortunado y completamente inexcusable. Britney tomará las medidas correctas y cumplirá con la ley, y esperamos que este sea el primer paso para un cambio tan esperado en su vida. Ojalá pueda recibir la ayuda y el apoyo que necesita en estos momentos difíciles”.
“Sus hijos pasarán tiempo con ella. Sus seres queridos elaborarán un plan necesario para que ella tenga éxito y se sienta bien”, contó.