La ruptura tuvo lugar a principios de este año, pero sigue calando hondo en la actriz.
Griselda Siciliani volvió a hablar sobre la infidelidad de Luciano Castro y la exposición pública que acompañó el final de su relación. En una entrevista con Julia Mengolini para su programa en Futurock, la actriz reconoció que todavía le resulta difícil que aspectos de su vida privada se transformen en tema de conversación y entretenimiento. La ruptura ocurrió a comienzos de 2026, después de que se viralizaran audios del actor con Sarah Borrell.
En aquellos mensajes, el intérprete intentaba acercarse a la joven danesa que había conocido durante su estadía en Madrid. Uno de los audios que tomó mayor repercusión comenzaba con el saludo “Oye Sarah, buen día, guapa” y continuaba con una propuesta para encontrarse y pasar la noche juntos. El contenido de esos mensajes terminó exponiendo públicamente la situación y generó un fuerte revuelo alrededor de la separación.
Al recordar cómo atravesó ese momento, Siciliani admitió que la exposición de su intimidad fue uno de los aspectos que más le costó sobrellevar. “Mal, sí. Sí, me llevo mal con eso, lo sufro. Sufro la exposición, estar en boca de cualquier persona, con mi vida íntima”, reconoció la actriz, que actualmente interpreta a Moria Casán en la biopic de Netflix y continúa con una intensa actividad profesional.
La artista también cuestionó la manera en que los conflictos personales de las figuras públicas pueden convertirse rápidamente en material para el espectáculo. En ese sentido, lanzó una crítica directa hacia su expareja por la situación que terminó provocando el escándalo. “El chisme se genera porque alguien hace una ridiculez enorme y una torpeza totalmente rica para la burla”, sostuvo la protagonista de Envidiosa, en referencia a la conducta de su colega y a la posterior repercusión de los audios.
Griselda dejó en claro, además, que no está de acuerdo con exponer cuestiones íntimas, tanto propias como ajenas. “Yo no hablo de mi vida íntima ni de la vida íntima de cualquier otro, de nadie”, afirmó. Y explicó el cansancio que le genera tener que lidiar con versiones, comentarios y especulaciones sobre su vida privada: “El pudor de la intimidad expuesta es algo que da mucha fiaca porque tenés que ocuparte de eso”.
Más allá de la imagen de fortaleza que suele transmitir frente a las cámaras, la actriz reconoció que también existe una parte vulnerable detrás de esa personalidad. “Puedo estar en ese borde de que por momentos lo tomo en serio porque siento que soy alguien que me muestro muy entera y muy fuerte, pero tengo una gran fragilidad y una gran sensibilidad”, confesó durante la entrevista.
La experiencia también la llevó a reflexionar sobre las heridas que dejan las relaciones y sobre la necesidad de prestarles atención en lugar de intentar ignorarlas. “Le pongo atención a que esas heridas son para atender, para decir ‘no, no, porque la vida sigue’”, explicó. Sin embargo, admitió que lo ocurrido inevitablemente puede modificar su manera de confiar y vincularse.
“¿Y a qué hombre voy a mirar? ¿Y a quién le voy a creer? ¿Y cómo voy a ser yo? ”, se preguntó Siciliani al hablar sobre las consecuencias emocionales de lo vivido. Así, más allá del escándalo que generaron los audios, la actriz mostró una mirada más íntima sobre las secuelas de una ruptura atravesada por la infidelidad y por una exposición mediática que todavía le resulta difícil procesar.