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La actriz participó del programa televisivo PH, Podemos Hablar y se sinceró ante las cámaras contando una situación muy personal.
El programa televisivo PH, Podemos Hablar tuvo como protagonista este sábado a la actriz Julieta Ortega, que se sinceró en el medio del programa cuando preguntaron “los que le salvaron la vida a alguien". En respuesta a esa pregunta y ante las cámaras del programa que se emite los sábado por Telefé, Julieta recordó el día que le salvó la vida a su excuñada Ana Paula Dútil.
“Esto lo reveló mi excuñada, una de mis más íntimas amigas. No sé si yo le salvé la vida. Ella estaba pasando por una depresión muy grande y contó que tuvo un intento de suicidio. Vivía muy cerca de mi casa y yo ya sabía que estaba muy deprimida y yo la llamaba todos los días a la mañana”, comenzó contando la actriz.
Y agregó: “Esto fue durante la pandemia, no fue hace tanto. Y una mañana no contestaba y lo llamé a mi hermano. ahí llamamos a la policía y le tiraron la puerta abajo. Se había tomado una bolsa llena de pastillas, pero estaba con vida. Lo estaba planeando hacía día. No sé qué hubiera pasado si yo llegaba un poco antes o un poco después. Pero llegué cuando llegué”".
En continuidad con su relato, contó detalles de la situación: “Estábamos en el mismo edificio, y cuando abrieron la puerta yo me fui. Le dije a mi hermano ´no puedo ver esto. No sé con qué nos vamos a encontrar. Yo me voy´”, detalló y agregó: “Me fui a mi casa y apenas llegué me llamó Emanuel para que fuera. ´Si me dice así es porque vive´, pensé. Fue muy triste”,
“Es muy difícil la depresión para el que la pasa, porque es algo químico y no hay nada que te digan que te pueda hacer salir de ese estado. Y la gente que está cerca se siente muy frustrada porque nada de lo que hagas es suficiente. Es una situación muy difícil de la que, por supuesto, se puede salir con psiquiatra, medicación y hay que pedir ayuda. Y la gente que está alrededor no tiene que bajar los brazos”, dejó como mensaje concientizador Julieta.
“Está bárbara. Fue una lucha de años que le tomó dar en la tecla con la terapia y la meditación. Ahora no toma nada y está feliz, le cambió el filtro con el que mira la vida”, concluyó.